Mercados y bazares, Artesanías, Centros comerciales, Diseño mexicano, Con eventos, Comercios centenarios
Av. Fray Servando Teresa de Mier #419, Col. Merced Balbuena. 15800
Peculiar, original, mágico, exótico es lo que caracteriza a este famoso mercado ubicado en el centro de la ciudad, abierto al público desde 1957.
Pasear por sus bulliciosos pasillos es una experiencia singular e inolvidable.
Está dividido en dos secciones:
La sección 107 está repleta de pasillos temáticos de ventas de artesanías como las famosas cerámicas poblanas, platos, tazones, jarras de Guanajuato, juguetes tradicionales de madera, tela o arcilla. También se pueden ver animales vivos como reptiles, peces, aves tropicales, animales de granja, entre otros (siempre con control de las autoridades) y una gran cantidad de plantas medicinales.
La sección 108, es la más fascinante. Es la zona de hechiceros, chamanes, brujos y adivinos. Sus locales llenos de velas, plantas curativas, aromáticas, entre otros productos relacionados con la superstición. También se leen las cartas y expertos en el tema evitan el “mal de ojo”.
Es uno de los sitios tradicionales para la compra de artículos relacionados con el Día de los Muertos, que se celebra en México el día 2 de noviembre.
Cómo está organizado. El mercado funciona por giros, y conviene saberlo antes de entrar porque cada nave es un mundo distinto. Hay pasillos de herbolaria con plantas medicinales que llegan de Puebla, Morelos y el Estado de México; de artículos para fiesta —piñatas, papel picado, disfraces, adornos de temporada—; de cerámica, barro y macetería que baja de Xochimilco; y de animales vivos, la parte más cuestionada del mercado y la que concentra denuncias de organizaciones de protección animal. Al fondo de la nave más larga está la sección de esotéricos, con veladoras, amuletos y figuras de la Santa Muerte y de San Judas Tadeo.
Las temporadas fuertes. Para Día de Muertos el mercado se convierte en uno de los principales puntos de abasto de la ciudad: cempasúchil, calaveras, copal, papel picado y todo lo necesario para una ofrenda. En Semana Santa se venden los judas de cartonería que se quemaban tradicionalmente el Sábado de Gloria. De aquí también salió parte de la historia de los alebrijes: el taller de la familia Linares, que los popularizó, trabajaba junto al mercado.
Consejos prácticos. Es un mercado para ver, no para recorrer con prisa: los pasillos son angostos y los fines de semana entran miles de personas. Lleva efectivo, vigila tus pertenencias en las zonas apretadas y pregunta antes de tomar fotos, sobre todo en la sección de esotéricos, donde no siempre se recibe bien la cámara. Importante: lo que se vende como remedio no sustituye atención médica, y no hay evidencia que respalde las propiedades curativas que se atribuyen a varios productos.
Cómo llegar. Está sobre Fray Servando Teresa de Mier, en Merced Balbuena, al sureste del Centro Histórico. La estación Merced del Metro queda a poco más de 300 metros, y desde ahí se puede combinar con el mercado de La Merced, que está al lado y es el otro gran mercado de la zona.
Pequeños viajeros
Cientos de ideas y actividades para disfrutar al máximo de su viaje en familia.