Ciencia e historia, Arqueología, Rascacielos y miradores, Parques, Parques nacionales, Espacios para correr, Espacios de reunión
Carr. Escénica al Cerro de la Estrella km 2, Col. Ampliación veracruzana. 09856
El Parque Nacional se sitúa sobre una formación volcánica que hace cientos de años emitía gases subterráneos que ocasionaron la formación de cuevas. Cuenta con una superficie de mil 100 hectáreas. Es un sitio de gran importancia histórica y arqueológica.
En las faldas se han encontrado restos de habitantes del Preclásico mesoamericano, como adoratorios de los aztecas (se sabe de una plaza ceremonial de al menos tres pisos que se encuentra entre el templo San Lucas y el jardín Cuitláhuac) y restos del ritual Fuego Nuevo. Este lugar continúa manteniendo relevancia religiosa, puesto que en el Cerro se escenifica la multitudinaria Pasión de Cristo cada Semana Santa.
Las instalaciones incluyen un área de convivencia familiar, cuenta con juegos, un mirador y áreas para practicar deporte. Este lugar es además un mirador con una vista impresionante desde el oriente de la ciudad, permitiendo contemplar cómo lo tradicional y lo moderno se funden en el territorio.
Por qué este cerro es importante. El Cerro de la Estrella —el Huizachtépetl de las fuentes antiguas— era donde se celebraba la ceremonia del Fuego Nuevo, el rito con el que los mexicas cerraban un ciclo de 52 años: se apagaban todos los fuegos del valle y se encendía uno nuevo en la cima, desde donde se repartía a los templos. En las laderas se han encontrado restos de culturas del preclásico y vestigios de un basamento ceremonial de al menos tres cuerpos, entre la iglesia de San Lucas y el jardín Cuitláhuac. En el sitio hay un museo dedicado al Fuego Nuevo y cuevas formadas por gases volcánicos.
La Pasión de Iztapalapa. La vocación ceremonial del cerro no se interrumpió: cada Semana Santa se representa aquí la Pasión de Cristo de Iztapalapa, una de las más multitudinarias del mundo, con cientos de miles de asistentes y vecinos que heredan los papeles de generación en generación. Es un acontecimiento declarado patrimonio cultural de la ciudad; si vas en esos días, cuenta con calles cerradas, transporte saturado y mucho sol en la subida.
Qué hay para el visitante. Son unas mil 100 hectáreas con senderos, zona familiar con juegos, kiosco y áreas deportivas. La vista desde arriba es una de las mejores del oriente de la ciudad: se ve cómo se mezclan el Iztapalapa tradicional de pueblos y el urbano de unidades habitacionales, con el Popocatépetl al fondo en días claros.
Cómo llegar y consejos. Las estaciones Cerro de la Estrella e Iztapalapa de la línea 8 del Metro son las más cercanas, y de ahí hay transporte local hacia los accesos. Ve por la mañana: la subida es expuesta y a mediodía pega duro el sol. Lleva agua y calzado con suela firme, porque los senderos son de tierra y piedra suelta.
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