Xochimilco son chinampas, trajineras, museos, mercados de flores y plantas, parroquias, parques y bosques. Los canales de Xochimilco y el sistema tradicional de cultivo de chinampas son Patrimonio Cultural de la Humanidad. De sus diez embarcaderos salen más de 200 coloridas trajineras a recorrer los canales, cuyos trayectos llegan hasta las chinampas o la Isla de las Muñecas. Por el camino, el visitante podrá comer, festejar con la familia o con amigos, cantar con un mariachi o simplemente dedicarse a disfrutar del bello paisaje. Pocas cosas hay en la Ciudad de México tan tradicionales como ésta.
Comprar flores es parte de la experiencia de Xochimilco, al igual que visitar el centro del pueblo, con su magnífica parroquia franciscana de San Bernardino de Siena, o el colorido mercado tradicional.
Los aficionados al arte tienen una cita obligada en el Museo Dolores Olmedo Patiño, mecenas de pintores como Diego Rivera y Frida Kahlo, y un personaje clave de la vida cultural de México en los últimos 50 años.
En el Bosque de Nativitas podrás disfrutar del viento en una palapa y pasear a caballo. Para deleitarte con la naturaleza y aprender sobre la conservación, ve al Bosque de San Luis Tlalxialtemalco, el Parque Ecológico Xochimilco y el Centro Ecoturístico Chinampero Michmani.
Por qué es Patrimonio de la Humanidad. La UNESCO inscribió Xochimilco en 1987, en la misma declaratoria que el Centro Histórico de la Ciudad de México. Lo que se protege no es el paisaje por bonito, sino un sistema vivo: los canales, las chinampas —parcelas construidas sobre el lago que siguen produciendo— y los catorce pueblos originarios de la zona, con sus fiestas patronales, sus ceremonias agrícolas y devociones como la del Niñopa, que cada año cambia de casa anfitriona.
Qué se cultiva aquí. De las chinampas sale buena parte del cempasúchil que llena las ofrendas de Día de Muertos y de la nochebuena de diciembre, además de orquídeas, hortalizas y frutas de temporada. Esa producción se come en el mismo lugar: charales, tlapique, mixiote, dulce de amaranto y nieve de garrafa en los portales del mercado de Xochimilco.
Los embarcaderos y la trajinera. Las trajineras salen de varios embarcaderos con carácter distinto: Nativitas es el más concurrido y el más fiestero, con comida y música a bordo; Cuemanco es el de los recorridos ecológicos, más tranquilo y el que lleva a las chinampas productivas; Fernando Celada queda cerca del centro del pueblo. Dato práctico que ahorra discusiones: la tarifa es por lancha y por hora, no por persona, y el mariachi o la marimba se pagan aparte. Confirma precio, duración y recorrido antes de subir, y lleva efectivo.
Qué más ver. La parroquia y exconvento de San Bernardino de Siena, del siglo XVI, con su retablo mayor; el Parque Ecológico de Xochimilco, reserva que concentra el trabajo de conservación del ajolote, el anfibio emblema de la ciudad; el mercado de plantas y flores de Cuemanco, el más grande del país; y la Isla de las Muñecas, con sus muñecas colgadas de los árboles, que queda lejos en canal y requiere un recorrido largo.
Cuándo ir y cómo llegar. El fin de semana es cuando hay ambiente, música y lleno; si quieres canales tranquilos y ver trabajar las chinampas, ve en día hábil por la mañana. Se llega en Tren Ligero desde Tasqueña hasta la terminal Xochimilco y de ahí caminando o en taxi corto al embarcadero; en coche, por Periférico Sur o Prolongación Division del Norte.